Causa de beatificación del fundador

padre Chevalier

El 25 de mayo de 2012, en la basílica de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Issoudun (Francia), se celebró la primera sesión del Tribunal Eclesiástico instituido por Mons. Armand Maillard, arzobispo de Bourges, para la causa de beatificación y de canonización de Jules Chevalier.

Una de las tareas principales del Tribunal consiste en recoger todas las pruebas que permitan autenticar la reputación de santidad de Jules Jean Chevalier, durante su vida, en el momento de su muerte y desde entonces.

Unas 150 personas participaron en esta celebración, entre las que se contaban laicos miembros de la Fraternidad de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón y Misioneros del Sagrado Corazón.

Al término de esta primera sesión, el P. Jean Louis Desplaces, juez delegado del tribunal, anunció que se celebrarían sesiones posteriores en vistas de la audición de testigos.

Mons. Maillard pidió también a todos que orasen por el Tribunal y por quienes estarán implicados en este procedimiento.

«El padre Jules Chevalier se sintió profundamente conmovido por los males que sufrían los hombres de su tiempo. Contemplando el Corazón de Cristo, en quien se revela el amor misericordioso del Padre, descubrió que ese Corazón era para el mundo el remedio de todos sus males. Animado del mismo amor y guiado por el Espíritu Santo, fundó en la Iglesia la Sociedad de los Misioneros del Sagrado Corazón.»

El padre Chevalier

Constituciones MSC, 3

Oración de petición

Oración para obtener gracias por la intercesión del Siervo de Dios Jules Chevalier.

En unión con todas las personas enfermas y con todos aquellos y aquellas que piden gracias a Dios por la intercesión del Siervo de Dios Jules Chevalier, decimos:

Padre, tú que nos has amado hasta entregar a tu Hijo por la salvación del mundo, te damos gracias por haber dado a la Iglesia al padre Jules Chevalier para proponer la Palabra de Vida y poner así remedio a los males de su tiempo.

Contemplando con María «a Aquel que ha sido traspasado», fue el apóstol apasionado del Sagrado Corazón y de su amor misericordioso, que quería hacer amar hasta los confines del mundo.

Padre, por su intercesión, concédenos, según tu voluntad, la gracia que te pedimos (…), animados de una viva esperanza de que sea propuesto a la veneración de los fieles como intercesor y modelo. Amén.